LA UNIDAD Y OBEDIENCIA ANTES DE LA CAÍDA DE JERICÓ


Fecha 01 de Diciembre del 2020 - Servicio Congregacional


1.- Instrucciones para la batalla.

“Ahora, Jericó estaba cerrada, bien cerrada, a causa de los hijos de Israel; nadie entraba ni salía. Mas Jehová dijo a Josué: “Mira, yo he entregado en tu mano a Jericó y a su rey, con sus varones de guerra. Rodearéis, pues, la ciudad todos los hombres de guerra, yendo alrededor de la ciudad una vez; y esto haréis durante seis días. Y siete sacerdotes llevarán siete bocinas de cuernos de carnero delante del arca; y al séptimo día daréis siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes tocarán las bocinas. Y cuando toquen prolongadamente el cuerno de carnero, así que oigáis el sonido de la bocina, todo el pueblo gritará a gran voz, y el muro de la ciudad caerá; entonces subirá el pueblo, cada uno derecho hacia adelante. Josué 6:1-5


a.- Ahora, Jericó estaba cerrada: Jericó misma estaba en alerta máxima; desde la perspectiva humana, esta sería una batalla difícil, quizás imposible. Sin embargo desde la perspectiva de Dios, la batalla ya se había terminado, porque Él le puede decir a Josué Yo he(verbo en pasado) entregado en tu mano a Jericó.

b.- Hasta este punto todo ha sido más o menos preliminar y preparativo. Ahora la tarea real delante de ellos debe ser enfrentada y embestida. Los Cananeos deben ser despojados si es que Israel cree lo que Dios les prometió.


c.- Jericó no era una ciudad excepcionalmente grande; pero era importante, una fortaleza formidable. Si Israel pudiera derrotar Jericó, ellos podrían derrotar cualquier otra cosa que se les enfrentara en Canaán. De nuevo vemos la sabiduría de Dios como opuesta a la sabiduría humana, Israel se enfrenta a su rival más difícil primeramente.

d.- Rodearéis, pues, la ciudad: El método de guerra era uno que no tenía absolutamente nada de sentido de acuerdo con la inteligencia militar. Este requería total dependencia en Dios.

1) Requería una gran fe de parte de Josué, porque tenía que explicar a la nación en este plan y guiarla en el.

2) Requería una gran fe de los ancianos y de la nación, porque tenían que seguir a Josué en este plan.


e.- Y el muro de la ciudad caerá; entonces subirá el pueblo, cada uno derecho hacia adelante: Este era un plan para la victoria en el cual sería claramente la obra del Señor. No obstante, Dios les dio algo que hacer, para que Israel pudiera trabajar en sociedad con Dios.

1)Obviamente, era algo que Dios pudo haber hecho sin la ayuda de Israel, pero Él quería que ellos fueran parte de Su obra – así como Él quiere que seamos parte de Su obra hoy en día.


2. (Josué 6:6-7) Josué les dice a los sacerdotes y al pueblo.

Llamando, pues, Josué hijo de Nun a los sacerdotes, les dijo: “Llevad el arca del pacto, y siete sacerdotes lleven bocinas de cuerno de carnero delante del arca de Jehová.” Y dijo al pueblo: “Pasad, y rodead la ciudad; y los que están armados pasarán delante del arca de Jehová.”

a. Llamando, pues, Josué hijo de Nun a los sacerdotes: Josué tuvo que decirles a los sacerdotes, porque lo que se les pidió era inusual. Normalmente, los sacerdotes y el arca del pacto no iban con Israel a la batalla.


b. Llevad el arca del pacto: El arca sería importante en esta victoria, como lo fue en el cruce del río Jordán. Israel tenía que mantener sus corazones y mentes en el Señor, quien estaba presente con ellos, en vez de poner sus corazones y mentes de la dificultad de la tarea delante de ellos.


c. Y dijo al pueblo: Josué tuvo que decirle al pueblo, porque lo que se les pidió era inusual. Esta manera no se acostumbraba para conquistar una ciudad fortificada con paredes.


3. (Josué 6:8-14) La marcha de los primeros seis días.

Y así que Josué hubo hablado al pueblo, los siete sacerdotes, llevando las siete bocinas de cuerno de carnero, pasaron delante del arca de Jehová, y tocaron las bocinas; y el arca del pacto de Jehová los seguía. Y los hombres armados iban delante de los sacerdotes que tocaban las bocinas, y la retaguardia iba tras el arca, mientras las bocinas sonaban continuamente. Y Josué mandó al pueblo, diciendo: “Vosotros no gritaréis, ni se oirá vuestra voz, ni saldrá palabra de vuestra boca, hasta el día que yo os diga: Gritad; entonces gritaréis.” Así que él hizo que el arca de Jehová diera una vuelta alrededor de la ciudad, y volvieron luego al campamento, y allí pasaron la noche. Y Josué se levantó de mañana, y los sacerdotes tomaron el arca de Jehová. Y los siete sacerdotes, llevando las siete bocinas de cuerno de carnero, fueron delante del arca de Jehová, andando siempre y tocando las bocinas; y los hombres armados iban delante de ellos, y la retaguardia iba tras el arca de Jehová, mientras las bocinas tocaban continuamente. Así dieron otra vuelta a la ciudad el segundo día, y volvieron al campamento; y de esta manera hicieron durante seis días.


a.Y así que Josué hubo hablado al pueblo: Josué no piensa en hacer lo que el Señor le dijo que hiciera. A menudo, nuestras demoras para obedecer a Dios muestran que realmente no le creemos.


b. Así que él hizo que el arca de Jehová diera una vuelta alrededor de la ciudad: Jericó no era una ciudad grande, ellos podían marchar alrededor de ella fácilmente en un día. Mientras el pueblo de Jericó vio a los israelitas marchando alrededor de su ciudad, ellos probablemente sintieron tanto asombro como terror.


c. Esto necesitó valentíade parte de Israel para hacerlo; Israel estaba libre para atacar durante este tiempo, y pudo haber sido fácil para el pueblo de Jericó atacarlos desde una posición alta de los muros.


d. Esto necesitó resistencia de parte de Israel para hacerlo; la marcha fue por seis días, y ellos tuvieron que persistir en algo que no parecía tener mucho sentido.


e. En esto, la impotencia de Israel fue revelada; durante seis días de marcha silenciosa, ellos tenían una buena vista de los muros que parecían impenetrables – ellos sabían que esta era una batalla más grande de lo que eran ellos.


4. (Josué 6:15-16) La marcha del séptimo día.

Al séptimo día se levantaron al despuntar el alba, y dieron vuelta a la ciudad de la misma manera siete veces; solamente este día dieron vuelta alrededor de ella siete veces. Y cuando los sacerdotes tocaron las bocinas la séptima vez, Josué dijo al pueblo: Gritad, porque Jehová os ha entregado la ciudad.


a. Al séptimo día: Esta marcha se dio en un lapso de tiempo de siete días, lo que significa que Israel tuvo que marchar en un Sábado; pero esta sería una obra de la soberana gracia y poder de Dios, no de las obras humanas.


b. Gritad, porque Jehová os ha entregado la ciudad La orden fue dada al pueblo de gritar. Después de días de silencio, esto viene como un reconocimiento de que Dios les había dado lo que prometió. Jehová os ha entregado la ciudad.

8. (Josué 6:17-19) Las órdenes de destruir la ciudad y de salvar a Rahab son dadas.

“Y será la ciudad anatema a Jehová, con todas las cosas que están en ella; solamente Rahab la ramera vivirá, con todos los que estén en casa con ella, por cuanto escondió a los mensajeros que enviamos. Pero vosotros guardaos del anatema; ni toquéis, ni toméis alguna cosa del anatema, no sea que hagáis anatema el campamento de Israel, y lo turbéis. Mas toda la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro, sean consagrados a Jehová, y entren en el tesoro de Jehová.”


a. Solamente Rahab la ramera vivirá: Josué tiene cuidado de cuidar a Rahab. Su fe en el Dios viviente encontraría apoyo del pueblo de Dios.


b. Josué tuvo que ordenarle al pueblo de Israel de guardarse del anatema. Con esto el se refiere a los ídolos y cosas asociadas con la adoración depravada y demoniaca del pueblo de Canaán.


c. El juicio severo que es traído contra Jericó, y toda Canaán no vino porque ellos estaban en el camino del pueblo de Dios. Vino porque esta era gente que estaban en completa rebelión contra Dios y ligados a lo oculto, tal y como los artefactos recuperados de este periodo lo muestran.


d. Mas toda la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro, sean consagrados a Jehová: Todos los objetos de valor son de Dios; Jericó es la "primicia" de la ciudad de Canaán, así que los objetos de valor están apartados para el tesoro de Jehová.


e. La toma de la ciudad de Jericó.


9. (Josué 6:20-21) Los muros se derrumban y la ciudad es destruida.

Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron. Y destruyeron a filo de espada todo lo que en la ciudad había; hombres y mujeres, jóvenes y viejos, hasta los bueyes, las ovejas, y los asnos.


a. Y el muro se derrumbó: No se nos dice que Israel sabía que esto sería el resultado de su marcha obediente y del grito final. Ellos pudieron haber estado tan sorprendidos como el pueblo de Jericó estuvo por la forma en que Dios decidió entregar a Jericó en sus manos.


b. Y destruyeron a filo de espada todo lo que en la ciudad había: ¿Por qué a Israel le fue ordenado que practicaran tal destrucción total? Porque los mayores pecados de los cananeos eran espirituales: Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti. Perfecto serás delante de Jehová tu Dios. Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios.(Deuteronomio 18:9-14)


c. Tal juicio parece duro para nosotros, porque es duro – y nosotros debemos reconocer, que en ocasiones únicas, Dios mandó que tal juicio pasara. Podía pasar ya sea mediante un ejército que Él uso (como en este caso), o a través de juicio directamente traído por Él (tal como el caso de Sodoma y Gomorra, Génesis 19:24-25).

d. Israel tomó la ciudad: Ellos tomaron, después que Dios había dado (Josué 6:2). Era claro que Dios dio, pero que Israel tuvo que tomar por fe obediente y persistente.


e. Así es con cada victoria en la vida cristiana – Dios nos la da en Jesucristo; pero debemos tomarla de Él por fe obediente y persistente.


10. (Josué 6:22-25) Terminando la batalla.

Mas Josué dijo a los dos hombres que habían reconocido la tierra: “Entrad en casa de la mujer ramera, y haced salir de allí a la mujer y a todo lo que fuere suyo, como lo jurasteis.” Y los espías entraron y sacaron a Rahab, a su padre, a su madre, a sus hermanos y todo lo que era suyo; y también sacaron a toda su parentela, y los pusieron fuera del campamento de Israel. Y consumieron con fuego la ciudad, y todo lo que en ella había; solamente pusieron en el tesoro de la casa de Jehová la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro. Mas Josué salvó la vida a Rahab la ramera, y a la casa de su padre, y a todo lo que ella tenía; y habitó ella entre los israelitas hasta hoy, por cuanto escondió a los mensajeros que Josué había enviado a reconocer a Jericó.


a. Y haced salir de allí a la mujer y a todo lo que fuere suyo, como lo jurasteis: Rahab y su casa fueron salvos. Ellos acoplan su fe en el Dios de Israel con un deseo de seguir a través de lo que los mensajeros de Dios les dijeron que hicieran: quedarse en la casa con el cordón de grana colgado de la ventana (Josué 2:17-19).


b. Y consumieron con fuego la ciudad, y todo lo que en ella había… Mas Josué salvó la vida a Rahab la ramera: En esto, vemos un contraste entre juicio y salvación. Todo Jericó escuchó acerca del Dios de Israel (Josué 2:8-11), pero solo Rahab respondió positivamente en fe hacia Dios con ese conocimiento.


c. Y habitó ella entre los israelitas hasta hoy: Esto muestra que Josué fue escrito en el tiempo de Josué; esta no fue la fantástica reconstrucción de un escritor imaginativo trabajando siglos después de que pasó.


3. (Josué 6:26-27) Josué maldice al hombre que reedifique Jericó.

En aquel tiempo hizo Josué un juramento, diciendo: “Maldito delante de Jehová el hombre que se levantare y reedificare esta ciudad de Jericó. Sobre su primogénito eche los cimientos de ella, y sobre su hijo menor asiente sus puertas.” Estaba, pues, Jehová con Josué, y su nombre se divulgó por toda la tierra.


a. Maldito delante de Jehová el hombre que se levantare y reedificare esta ciudad de Jericó: Esto se cumplió en 1 Reyes 16:34, que dice: En su tiempo Hiel de Bet-el reedificó a Jericó. A precio de la vida de Abiram su primogénito echó el cimiento, y a precio de la vida de Segub su hijo menor puso sus puertas, conforme a la palabra que Jehová había hablado por Josué hijo de Nun.


b. Esto completa la historia de la victoria de Israel en Jericó. Podemos aprender de las cosas que marcaron su victoria.


  • Fe: Josué e Israel creían en el plan de batalla.

  • Obediencia: Josué e Israel siguieron el plan de batalla exactamente.

  • Valor: Israel siguió el plan de batalla a pesar del peligro.

  • Resistencia: Israel siguió el plan de batalla por un periodo de tiempo, aun cuando parecía que nada estaba pasando.

  • Israel no se apoyó en confabulaciones carnales ni métodos del mundo; su confianza estaba en el Señor, no en ingenuidad humana.

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